viernes, 8 de febrero de 2013

Dinero electrónico y acceso a telefonía móvil

 En el Perú, existen 33,2 millones de líneas móviles y, según una reciente encuesta del OSIPTEL, un 88,4% de hogares cuenta con acceso a servicios de telecomunicaciones (telefonía fija, móvil e Internet). En contraste, según la SBS, existe un total de 17.5 millones de ahorristas en el sistema financiero peruano. Estas diferencias, que son aún más amplias en ciertas regiones del interior del país, son una muestra del enorme potencial que representan los servicios de telecomunicaciones para masificar o expandir la prestación de servicios financieros y de medios de pago. 
Si bien las transferencias, recepción de estados de cuenta y otras operaciones a través de Internet ya son posibles en el Perú, y vienen siendo empleadas por diferentes entidades financieras la nueva ley que regula las características básicas del dinero electrónico permitirán que este tipo de operaciones no dependa del acceso de los usuarios a una computadora ni requiera de velocidades importantes de descarga de Internet. En efecto, la realización de estas operaciones dependerá simplemente del uso de mensajes de texto (SMS) o sesiones USSD (Unstructured Supplementary Service Data), medios de comunicación convencionales soportados por los protocolos de comunicación móvil implementados en el Perú y por tanto disponibles desde cualquier terminal de teléfono, sea prepago o pospago, smart-phone o un teléfono básico. En nuestro mercado, actualmente se tienen ejemplos comerciales de servicios de banca móvil que brindan algunos bancos y cajas municipales. A pesar de ello, el desarrollo de esta modalidad de servicio es incipiente, siendo todavía el Perú uno de los países con menor grado de bancarización de la región, por debajo de Chile, Bolivia, Ecuador y Colombia.
Sin embargo, el impacto más significativo del uso de los dispositivos móviles para la realización de transacciones está dado por la creación de un nuevo medio de pago: el dinero electrónico. Para dicho fin se ha creado la figura de las Empresas Emisoras de Dinero Electrónico (EEDE), las cuales tendrán como función principal la emisión de dinero electrónico. Para dicho fin, las EEDE deberán constituir una red de oficinas o canales de atención a nivel nacional, a fin de facilitar la captación de recursos de los clientes que deseen utilizar este servicio y deberán ser supervisadas por la SBS.
Podrán ser EEDE las empresas especialmente creadas para dicho fin o los propios Bancos. Un ejemplo de los efectos de las EEDE sobre la bancarización y los beneficios que esta trae ha sido Kenia, país ejemplo a nivel mundial de inclusión financiera a través del uso difundido del dinero electrónico.
¿Cómo lograr que este nuevo instrumento, que debería entrar en funcionamiento este año, beneficie a la población e incremente la penetración de los servicios financieros? Para ello será fundamental promover las condiciones de competencia en la prestación de estos servicios. Ello se logrará, entre otros aspectos, asegurando que los operadores de telefonía móvil brinden acceso a sus redes en igualdad de condiciones a las empresas interesadas en ofrecer servicios de dinero electrónico, de manera que el uso de estos importantes servicios lleguen a los usuarios finales en condiciones de calidad y precio competitivos. Esta labor ha sido encargada al OSIPTEL que actualmente viene elaborando un reglamento que determinará los procedimientos y condiciones técnicas, económicas y legales que garanticen tales objetivos. El procedimiento contemplará una fase de negociación entre la EEDE (o la entidad financiera) y la empresa operadora, luego de lo cual, en caso surjan diferencias entre las partes, el regulador podrá emitir un mandato. Dicho mandato, de ser el caso, podrá incluir entre otros aspectos, los términos económicos (el costo) en que se brindará el acceso a las redes. Dada la importancia de esta función el OSIPTEL ya viene realizando los estudios técnicos a fin de contar con un estudio referencial (benchmark) de los cobros por el acceso a los servicios de USSD a nivel internacional. En el mediano plazo, sin embargo, se buscará establecer una metodología de determinación de los términos del acceso, basada en costos.
Todo esto abre la posibilidad de que los usuarios tengan mayores y mejores ofertas de servicios bancarios y de medios de pago, en un entorno de competencia, sirviendo además de incentivo para que los operadores móviles busquen ampliar su cobertura en las zonas más alejadas del país

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